jueves, 29 de marzo de 2012

La luna tiene esperanza


…Por lo tanto, es indudable que la Luna tiene esperanza, esperanza de verse libre y poder ir a donde le dé su lunática gana. ¿Cuál es una de las principales consecuencias de este hecho? Bien, resulta que si la Luna se escapa, sea porque la necia cadena se rompe o sea porque a su carcelero se le olvida el amarre, los enamorados ya no podrán usarla como referencia para convencer o para negar. ¿Cómo decir aquello de "En la doble luna de tu pecho se rinden manos, besos y miradas", o eso otro de "Con la complicidad de la luna pude descubrir el placer que ocultabas en el vientre", o también lo de "No acerques más tu aliento, pues huirá la Luna, espantada de vernos uno solo"? En fin, son sólo unos ejemplos, pero ya se ve qué de problemas traerá la noche en que la Luna abandone su ruta cotidiana y se vaya así nomás, a cabalgar estrellas... 
Autor(a) desconocido(a).

sábado, 24 de marzo de 2012

Un día proclamamos


que no había límites
lo dictamos como ley
y jurando en piel creímos
que el conjuro involucraba
a nuestro amor pero olvidamos
deshacerlo de demonios

y nuestras inexpertas manos acercaron
como entrañas muertas de hambre
a la tormenta enfebrecida
            de los celos como agujas
            de la angustia esa que orada
            y dolor del que persiste
y nuestros corazones inundados
en vano buscaron
un camino de regreso
que el viento había borrado

pedí al cielo la gracia
de no volver a verte

hasta logré ver las flores
coronando tu tumba en el bosque
rodeada de niebla y de montañas
el amor sigue ahí (al final teníamos razón)
nosotros hemos traicionado.
Imagen de Artem Tschaikowsky tomada de aquí.

lunes, 12 de marzo de 2012

Grande es el odio (2)

Y el miedo es una cosa grande como el odio.
El miedo hace existir a la tarántula,
la vuelve cosa digna de respeto,
la embellece en su desgracia,
rasura sus horrores.

Qué sería de la tarántula, pobre,
flor zoológica y triste,
si no pudiera ser ese tremendo
surtidor de miedo,
ese puño cortado
  de un simio negro que enloquece de amor.

La tarántula, oh Bécquer,
  que vive enamorada
de una tensa magnolia.
Dicen que mata a veces,
que descarga sus iras en conejos dormidos.
Es cierto,
pero muerde y descarga sus tinturas internas
contra otro,
porque no alcanza a morder sus propios miembros,
y le parece que el cuerpo del que pasa,
el que amaría si lo supiera,
es el suyo.

Autor(a) desconocido(a).

viernes, 2 de marzo de 2012

Llueve


y quisiera ser verde
como ese liquidámbar
que recibe las gotas de lluvia
en cada hoja en cada tallo
alborotados por el viento

llueve
y quisiera estar bajo ese cielo
y extender los brazos
en cientos de hojas agradecidas
radiantes conmovidas verdes
y tener los pies en esta tierra
y que siguiera lloviendo

llueve
y quisiera juguetear con el agua y el viento
en hojas y raíces 
en ramas y flores
y hacer votos para que no nos fuéramos
ni la lluvia ni el viento
ni el verde ni yo.