viernes, 31 de diciembre de 2010

Para olvidarlo

Para olvidarlo
repite su nombre
hasta que se te haga extraño

Recitarlo como un mínimo poema
epicentro del temblor de los otros
los superfluos

Empujar y empujar como un Sísifo condenado
la piedra de su nombre una y otra vez hasta mis labios

Repetirlo
como el leit motiv
con el que un loco anula al mundo
como un monje budista se borra a sí mismo
al repetir su mantra a las montañas
o como cualquier devoto reza
para que el peligro se vaya

Repetirlo como el rosal se obstina en sus rosas
como el pájaro insiste en su trino
obviando cualquier otra melodía

Repetirlo
con la persistencia rumorosa de las olas
que se deshacen en encajes
mientras roen la costa

repetir y repetir su nombre
hasta que al fin se borre
él o yo.


Autor(a).
Poema de Milko Jones, reproducido con permiso del autor.

lunes, 20 de diciembre de 2010

De separaciones


Entre quienes se aman se
producen
las mejores cercanías, y los
mayores abismos
 
Somos
un abismo de silencio
Como si entre los dos pasara
una bandada de ángeles
expulsados del paraíso

Somos labios
de una herida abierta
que ansía sin marcas cicatrizar
mientras se desangra
entre ellos
lenta y mansa
la eternidad

La muerte
                   es muerte
porque nos separa

 Fotografía de Tomohide Ikeya.

Poema de Milko Jones, reproducido con permiso del autor.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Al alba



Ven
Haremos el amor al alba
A la hora en que se hacen los colores y el rocío
se fragua el olor del pan
 y el aroma del café despabila la ciudad

Ven
Haremos el amor al alba
como si aún soñáramos

Ven
Al roce de tu piel
Lámpara mágica
Se desplegará la aurora
los cambiantes tonos del mar
las alas de los pájaros y su algarabía

Ven
Haremos el amor al alba


Poema de Milko Jones, reproducido con permiso del autor.
 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Mi ventana no daba a un jardín

tenía el cielo
de donde cada día
llegaban las aves, las abejas
lluvias de estrellas y tus palabras

yo tenía infusiones, pócimas
semillas, agua fresca, flores

ahora las flores, el agua
las semillas, las infusiones
las pócimas y yo
estamos condenados
al ruido de la calle

el cielo se ha vuelto
el silencio más grande

respóndeme.


Fuente original de la fotografía.